En la Web del Ayuntamiento de la Laguna y relacionado con el Teatro Leal se publica parte de la historia de éstos hermanos, Antonio y José Leal y Leal y sus descendientes. http://www.aytolalaguna.com
Serán los hermanos Antonio y José Leal y Leal quiénes las adquieran por un total de 400.000.- pesetas, de las cuáles el solar y casa de la calle de La Carrera costarían 15.000 pesetas. En dos centurias será la primera vez que estos solares son enajenados a personas no descendientes del linaje de los Alvarado-Bracamonte. Los hermanos Leal y Leal son de origen cubano. Se carece de datos biográficos sobre José Leal, no así de su hermano Antonio, del cual se sabe que residió en La Laguna donde vino a cursar sus estudios. Los padrones municipales de habitantes entre 1860 y 1870 lo ubican en una pensión de la calle del Agua de la ciudad. También se conoce el dato de su matrimonio con Lucía Martín Pérez, con la cual tuvo varios hijos. Antonio Leal y Leal fallece el 1 de mayo de 1883, en la Güira de Melena, Isla de Cuba, sin dejar testamento. Será su hijo, Antonio Leal y Martín, menor de edad (con 5 años), el beneficiario de las cesiones de la propiedad que se le hacen el 26 de octubre de 1886. Con un valor de 24.685,25 pesetas, la Casa de los Alvarado –Bracamonte y de los Capitanes Generales de La Laguna pasa a ser de su propiedad. Escasos y dispersos son los datos biográficos sobre Antonio Leal y Martín. Así, por ejemplo, la prensa de la época da la noticia de su matrimonio con María Leal Lacena en la Catedral de La Laguna. Desde el punto de vista público no será un personaje especialmente destacado: sólo le vemos formar parte de la Secretaría de la Junta Municipal de la Unión Republicana, junto con el literato Domingo Cabrera Cruz; y, años más tarde, será nombrado miembro supernumerario de los Jurados. Será en el plano cultural donde desempeñe su más llamativa labor, no porque se implicara directamente en actividades de este carácter, sino porque promueve la construcción del Teatro que lleva su apellido en La Laguna. La prensa de la época solicitó un homenaje por ésta iniciativa, a lo que el Ayuntamiento lagunero accedió mediante un banquete en el propio teatro. La Asociación Obrera pidió igualmente se le nombrara hijo predilecto de La Laguna. La construcción de ese emblemático inmueble en la Ciudad es indicador de la amplia solvencia económica de Antonio Leal Martín. Este dato es fundamental para entender como a los veintiséis años, hace donación de la casa y finca que forman parte de la Casa de Alvarado- Bracamonte ó de los Capitanes Generales a su madre, Lucía Martín Pérez y a su segundo marido, Juan de la Cruz González, por entonces residentes en el Realejo. Todo ello porque según consta en la anotación registral correspondiente “… (Tiene Antonio Leal y Martín) otros bienes que le producen mucho más de lo necesario para su decorosa subsistencia.” Se desconoce si Antonio Leal utilizó el edificio como residencia habitual en La Laguna, pues tenía otra casa en la calle del Agua (frente al actual Casino). Pero por razón de sus negocios en la Península viajaba mucho, y se instalaba grandes temporadas en Madrid ó Sevilla; tanto es así, que durante la construcción del Teatro, vigilaba las obras un comerciante llamado Casino Corona. En 1914 muere en La Laguna Lucía Martín, como recoge una esquela aparecida en la prensa de la época. Deja sus bienes repartidos entre sus ocho hijos, habidos de los dos matrimonios, según consta en su testamento; y Antonio Leal y Martín renunciará a su parte del legado familiar a favor de sus hermanos.Juan de La Cruz y Martín, el mayor de los hermanos varones será el nuevo propietario de la casa y finca de Alvarado-Bracamonte tras la partición realizada de la herencia. Mantuvo buenas relaciones con su hermanastro Antonio, a quién le arrendó el Teatro Leal una vez acabado. Ello no le convirtió en un hombre rico, como tampoco su profesión de ingeniero; lo que se constata además con las sucesivas hipotecas que sobre la casa y finca de la calle La Carrera hubo de realizar para atender las necesidades de dinero. En 1928 segrega de la finca el solar sudoeste –las antiguas huertas de la finca original– para la construcción de una casa de 326 metros cuadrados que linda con la calle de Herradores, y que aún existe. El 25 de septiembre de 1941, Juan de La Cruz Martín fallece en Los Realejos, y deja sus propiedades divididas a partes iguales entre su viuda, Gabriela Chauvet Bacqué, y sus hijos Juan y Antonio. El 8 de julio de 1976, el Excmo. Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna compra la antigua Casa de los Alvarado-Bracamonte, o de los Capitanes Generales, a la familia De La Cruz. Desde entonces ha sido utilizada para dependencias municipales. En reconocimiento a los valores históricos y artísticos del inmueble, el Ministerio de Cultura la declara Monumento Histórico el 11 de noviembre de 1981.