Décimas para principiantes

La Isla de la Palma ha tenido siempre mucha afición por la décima, versadores profesionales y aficionados acuden a las fiestas para versar y esto lo hacen improvisando. Otros las escriben dedicándolas a toda clase de temas, las más extensas quizá a tragedias ocurridas, como el volcán de San Juan o el temporal del año 57. Pero las más divertidas aparecen sin autor haciendo alguna crítica de alguien o de algo. Todavía se puede oír en una conversación decir: “Por Dios, no hagas eso que nos sacan una décima”.Siempre he sentido admiración por esa capacidad de decir exactamente lo que quieres decir siguiendo un montón de reglas para que rimen los versos. Buscando en internet hay ejemplos buenísimos, como el que explica que versos tienen que rimar, escrito, dice por Isidro Fernández:

El primer verso rimado

Con el cuarto y con el quinto.

El dos y el tres con distinto

Sonido se han combinado.

Seis y siete y pie forzado

Otra rima diferente.

El ocho crea el ambiente

Igualándose al noveno.

Así hace el poeta bueno

Una décima excelente.

Luego habla de la forma de contar las silabas dependiendo donde se acentúen las palabras. Con esos datos y muchos más que encontraremos y sobre todo con mucha imaginación vamos a empezar con la Décima

Entre áreas recreativas

De la montaña de la Breña y El refugio del Pilar, mejor hacerlo partiendo del refugioimgp3372.JPG del Pilar, nosotros partimos desde la Casa Felipe Lugo por el cementerio comarcal camino de la ratona para unirnos al PR LP 17 Camino de la Faya, de la cota 550m hasta 1519m. Día 23 de agosto mañana fresca y despejado a la salida, fuertes pendientes para adentrarnos en las nubes que cubrian buena parte del trayecto, aún así sudamos la   camisa. Dejamos atras las nubes para comtemplar el bonito paisage de la cumbre y llegar al refugio, tres horas de camino bien señalizado de fayal y brezal y alguna finca de manzaneros que puede completarse con el regreso por el PR LP 16 pero nosotros optamos por llamar por teléfono para que nos recogieran.

imgp3376.JPGimgp3387.JPGimgp3392.JPGimgp3400.JPGimgp3429.JPGimgp3440.JPG

Sin salir de casa

Y ahora una veredita (sendero) por la finca que esperamos no dejen crecer labici.jpg hierba, nos va a servir como circuito para BICI o dar un paseo caminando, ir a coger moras, ver la cueva o hacer un descanso en el “morro de Mireya”.

Año 1875

       En el pueblo de Mazo de la isla de la Palma a diez y siete de abril de mil ochocientos setenta y cinco, se constituyó el Señor Alcalde del mismo D. Bernardo Bravo, en la sala capitular, y estando presente el depositario del pósito D. Pedro Hernández Díaz que cesa, y el nuevo depositario de dicho establecimiento nombrado por la corporación D. José Manuel Leal García, con objeto de hacer entrega de los fondos del Pósito existentes en poder del referido depositario cesante y a pedimento de éste. Después dicho Señor Alcalde se levantará el presente inventario que dio el siguiente resultado: En metálico entregó a D. Pedro Hernández Díaz el D. José Manuel Leal García la cantidad de tres mil cuatrocientas noventa y cinco pesetas y cuarenta y ocho céntimos, que llevo a su poder como existencia del Pósito; además recibió el  Depositario D. José Manuel Leal García, tres obligaciones hipotecarias según la legislación, a favor de D. Miguel Méndez de Paz, una por trescientos escudos extendida el primero de Marzo de mil ochocientos sesenta y ocho, otra de sesenta y cuatro escudos a favor de D. José Triana Enríquez, de fecha diez y siete de Enero de mil ochocientos sesenta y nueve, y otra de D. José de la Concepción de veintitrés de Mayo de mil ochocientos setenta por valor de noventa y seis escudos, y también se inventarió una arca de tres llaves propia del Pósito que existe dentro de la Sala Capitular, Y para que conste firma el Señor Alcalde, con los depositarios saliente y entrante de todo lo que yo el presente secretario, certifico = Bernardo Bravo = Pedro Hernández = José M. Leal = Francisco Hernández Pérez, secretario. Es conforme con su original al que me remito y de que certifico y a pedimento del Depositario entrante D. José Manuel Leal García libro el presente que variado por el Señor Alcalde constitucional de éste pueblo.     Mazo Octubre treinta de mil ochocientos setenta y cinco                                                                  Vº Bº                                                 Bernardo Bravo

El Pósito

HISTORIA DE una casa rural

“EL PÓSITO

imgp1659.JPGEn la Villa de Mazo, en el barrio de Callejones, ésta casona rehabilitada en 1995 y certificada con un sello de calidad “Q”, en el año 2003,  y que ahora disfrutan mucha gente con buenas comodidades, ha pasado por muchas etapas a lo largo de sulogo-icte1.JPG historia, algunas difíciles tanto la casa como sus moradores. En los últimos 25 años anteriores a su rehabilitación estuvo deshabitada y casi en ruinas, pues mi familia que heredamos la propiedad, nos trasladamos a Tenerife. En ese tiempo además de los temporales de agua y viento que azotan con frecuencia la isla de teneguia.jpgLa Palma, sufrió los temblores del volcán Teneguía en 1971. A pesar de los grandes desperfectos que los años  le habían ocasionado, se ha recuperado conservando su estado inicial, en lo referente a su estructura, eliminando el cuarto que fue adosado en los años 60. Está construida con piedra y barro y mucha madera de tea, con techo de teja a cuatro aguas. El Pósito fue testigo de muchos acontecimientos familiares, viví allí con mis hermanos, mi madre y mis abuelos maternos, en ese tiempo pasaron por la casa muchos de la familia procedentes tanto de Cuba como de Venezuela, donde nos contaban historias de todo tipo relacionadas con esos países. Desde pequeño sabía que se llamaba “el Pósito”, pero nunca pregunté porque, lo conocía muy bien, en lo que se refiere a la casa, un salón grande con algunos sillones y un reloj en la esquina, luego una puerta y un pasillo, dos habitaciones a la derecha con tablas de tea que hacían de repisa, con los soportes también de madera empotrados en la pared, una aparador y una alacena, a la izquierda el comedor y la cocina y al final el retrete, tan pequeño que había que girarse y después cerrar la puerta, casi nunca lo usaba, (en pleno campo se habilitaba algún lugar que hacía las mismas funciones). En un rincón un escotillón y debajo una bodega, algunas pipas de vino, varias cajas de tea con las tapas muy pesadas, unas tenían cebada, chochos y otras higos pasados, en otro rincón, un baúl con muchos papeles, el piso de tierra y mucha humedad en las paredes. Junto a ésta, otra lonja llena de pasto seco para los animales, muy acogedor para quedarse dormido en los fríos días de invierno   (años 1950-1960).

positoe.jpgPor el exterior, dos puertas grandes hacia el poniente (al principio solo había una) delante un aljibe, cerca el pajero del ganado, por el este dos grandes ventanas en la planta alta, desde una de ellas se acedía a una destiladera en el exterior, en la planta baja dos puertas anchas pero bajitas con escalones de piedra. Por fin instalaron la luz eléctrica en el barrio, hasta entonces se alumbraba con el quinqué alimentado con petróleo, fue una gran fiesta el día que conectaron el alumbrado, alguien creo que se paró en el camino para ver pasar la luz. Se hizo un cuarto de baño junto a la casa abriendo una puerta por donde estaba el retrete, se instaló  también una bomba manual para subir el agua desde el  aljibe a un depósito más alto para que pudiera llegar a la cocina por gravedad. Las huertas ya se podían regar con agua del canal que la traía de las galerías de las Nieves y los Remolinos.

Recuerdo el año 1957, fue un 16 de Enero, un fuerte temporal azotó la isla de la Palma. Una noche interminable sentados en la cama oyendo llover, de vez en cuando abríamos la ventana que da hacia el Sur, solo había oscuridad y un fuerte olor a lodo, luego me dormí, cuando desperté ya era de día, no podía creer lo que estaba viendo, el paisaje había cambiado totalmente, el agua había corrido con tal fuerza que se desbordaron los barrancos, quedaron incomunicados los pueblos durante varios meses. Gumersindo Galván de las Casas publica un romance titulado “Llora La Isla” empieza diciendo: 

Fue  tan triste el despertar

y tan grande la tragedia,

que desde entonces está

llorando la Isla entera. 

Muchos poetas palmeros dejaron constancia de esta tragedia en las numerosas décimas que escribieron y que han sido recopiladas por Justo R. Pérez Cruz en el libro titulado “Las Décimas del Temporal de 1957”. 

Pero el acontecimiento más recordado y comentado por nuestros mayores, son referentes al volcán de San Juan ocurrido en el año 1949.  Mi madre guardó  las hojas del periódicoantiguas-007.jpg “Diario Avisos” dando las noticias referentes al volcán de San Juan (año 1949) el día 25 de Junio titulaba “Erupción volcánica en la Cumbre Vieja” Entre las montañas de los Lajiones y el Durazno. Ayer a las once de la mañana se iniciaron las fumarolas, con ligeros movimientos sísmicos y roncos ruidos subterráneos. El 16 de Julio “La boca del Hoyo Negro presentó ayer la mayor aparatosidad”. 26 de Julio; “Una página más en la historia de La Palma” El apoteósico recibimiento que ayer tributó la Ciudad a su hijo Predilecto, el Eximo. Sr. Ministro de la Gobernación D. Blas Pérez González (Natural de Mazo). En otro, el 29 de Julio se publica un discurso pronunciado por Luis Cobiella Zahera ante los micrófonos de Radio-Clud, empezaba diciendo:

Decir que nuestra isla, La Palma es la más bella del mundo, es no decir nada. Cada hijo afirma que su madre es la mejor. Pero es conocido este jardín de Canarias, y de él es La Palma. Si a ello añadimos que es la más rica en agua y en bellezas naturales; que pese al quebradizo terreno, es la más poblada (70.000 habitantes en 700 kilómetros cuadrados); que apenas se puede andar 500 metros en cualquier dirección, sin encontrar una casa; que salvando las estrechas franjas de malpaís, no hay un palmo sin cultivo; que crecen las plataneras en macetas y en bosques; que la gente es laboriosa, que el índice de cultura es elevadísimo (la venta de libros, en relación con sus pobladores es la mayor del mundo); que la capital con 10.000 almas, tiene seis imprentas y ha publicado hasta tres diarios y diez semanarios a la vez; que es rica en sociedades culturales y bibliotecas y museos; que está cargada de leyendas y tradiciones bellísimas; que pese a su soledad (solo hay dos correos semanales con Tenerife y uno quincenal con la península, sin campo de aviación), palpita el amor patrio, que está avanzada, la más lejana de España hacia América, sostiene con honor el ingrávido espíritu de nuestra raza; que es, además, rica y manda 22 millones de kilos de fruta y un millón de tabacos mensuales, que es tanto como decir que en la mesa de España, La Palma pone siempre el postre, lo delicado, el resabor que perdura y da tonalidad a la vida; que los más lujosos comercios de Madrid ya se ha alcanzado lo que antes disfrutaba Nueva York; tener bordados de la Palma, esos bellísimos trabajos simultáneamente con el cuidado del hogar y poniendo nota risueña en el geórgico atardecer; esquila del ganado ruido de brisa entre los pinos y la silueta de la palmera con la almohadilla del bordado entre sus blancos ágiles dedos. Y los telares de seda del Paso, y las poderosas centrales hidroeléctricas. Y en medio de esta vida jugosa, plena, en constante elevación surge la espantable y fantasmal visión, roja de fuego, negra de ruina del volcán, y el dolor se agrava cuando la súplica angustiosa y tremanre de la isla nos viene la pena del desconocimiento de nuestros hermanos peninsulares…. y continúa hablando de la magnitud del volcán y la tragedia.

antiguas-002.jpg Fotografía de una excursión al volcán de San Juan, un grupo casi todos de la familia fueron caminando desde Mazo entre ellos mis padres, una tía y un primo.    Yo no había cumplido un año, pero como tantas historias he oído, es como si lo hubiera vivido. Mi madre lo relata en el libro “Casi Todo lo que Recuerdo”    

 En el año 1949 también tuvimos un acontecimiento  que por su magnitud no  se puede  borrar  de  nuestra mente;  fue  la erupción  de  un volcán que se le  dio  el nombre  de  San Juan  porque  fue precisamente  el  24 de Junio de  ese  año cuando  nos  sorprendió ese  fenómeno  que contemplábamos  entre asombrados y con un gran miedo a lo desconocido. Tuvimos  en esa  época  varias  cosas  para  recordar, pues  con  bastante anterioridad a lo  del volcán  hubo  una  serie de  temblores  de tierra  que  nos  tenían con el  alma  en “vilo”,  pues  no se tenía idea de que  se producían,  así que esto sembró el  pánico en  todos; luego se comprobó que esto  fue el  anticipo  de lo que después  sería  el volcán.  Cuando  estos temblores  se  producían toda la gente  se echaba  a  correr fuera de las casas,  que era  lo correcto por si éstas se caían;  pasé mucho miedo,  no nos pasó  nada por  suerte. Luego, cuando el volcán  empezó a  arrojar  lava  que  discurría  por  las Manchas,  fuimos  una  madrugada a  ver  el fenómeno  que se podía apreciar mejor  por la  noche  y luego en el día recorrer  un poco  para contemplar los estragos que iba haciendo este río de fuego. Después  que  se  quedó  tranquilo  el volcán  también  quisimos  ir   a ver  el cráter,  esto  era en la cumbre,  así  que una madrugada salimos un grupo de catorce ó quince  personas,  todos  muy  animados  hacia  dicha  cumbre,  fuimos  viendo  las grietas  que se habían hecho en la tierra, lo  contemplábamos  todo hasta  que  llegamos al  lugar  de  donde  había  salido  tanta lava,  arena, piedras etc. volcan-de-sjuan.jpgesto  estaba  aún echando  humo  y  el  olor  que  desprendía  era  de azufre.  Caminamos  mucho  para  llegar  hasta allí  y algunas nos cansamos, pero  mereció la  pena. Creímos entonces  que en  la  vida  de  los  que  fuimos   no  se  volvería  a  producir  una  cosa  así,  sin  embargo  hubo un  nuevo  volcán  en  La  Palma,  en  Fuencaliente,  este  en  la  costa, el  cual lleva  el nombre  de  Teneguía. Este no  fui a  verlo    

Teatro Leal

 En la Web del Ayuntamiento de la Laguna y relacionado con el Teatro Leal se publica parte de la historia de éstos hermanos, Antonio y José Leal y Leal y sus descendientes.  http://www.aytolalaguna.com

Serán los hermanos Antonio y José Leal y Leal quiénes las adquieran por un total de 400.000.- pesetas, de las cuáles el solar y casa de la calle de La Carrera costarían 15.000 pesetas. En dos centurias será la primera vez que estos solares son enajenados a personas no descendientes del linaje de los Alvarado-Bracamonte. Los hermanos Leal y Leal son de origen cubano. Se carece de datos biográficos sobre José Leal, no así de su hermano Antonio, del cual se sabe que residió en La Laguna donde vino a cursar sus estudios. Los padrones municipales de habitantes entre 1860 y 1870 lo ubican en una pensión de la calle del Agua de la ciudad. También se conoce el dato de su matrimonio con Lucía Martín Pérez, con la cual tuvo varios hijos. Antonio Leal y Leal fallece el 1 de mayo de 1883, en la Güira de Melena, Isla de Cuba, sin dejar testamento. Será su hijo, Antonio Leal y Martín, menor de edad (con 5 años), el beneficiario de las cesiones de la propiedad que se le hacen el 26 de octubre de 1886. Con un valor de 24.685,25 pesetas, la Casa de los Alvarado –Bracamonte y de los Capitanes Generales de La Laguna pasa a ser de su propiedad. Escasos y dispersos son los datos biográficos sobre Antonio Leal y Martín. Así, por ejemplo, la prensa de la época da la noticia de su matrimonio con María Leal Lacena en la Catedral de La Laguna. Desde el punto de vista público no será un personaje especialmente destacado: sólo le vemos formar parte de la Secretaría de la Junta Municipal de la Unión Republicana, junto con el literato Domingo Cabrera Cruz; y, años más tarde, será nombrado miembro supernumerario de los Jurados. Será en el plano cultural donde desempeñe su más llamativa labor, no porque se implicara directamente en actividades de este carácter, sino porque promueve la construcción del Teatro que lleva su apellido en La Laguna. La prensa de la época solicitó un homenaje por ésta iniciativa, a lo que el Ayuntamiento lagunero accedió mediante un banquete en el propio teatro. La Asociación Obrera pidió igualmente se le nombrara hijo predilecto de La Laguna. La construcción de ese emblemático inmueble en la Ciudad es indicador de la amplia solvencia económica de Antonio Leal Martín. Este dato es fundamental para entender como a los veintiséis años, hace donación de la casa y finca que forman parte de la Casa de Alvarado- Bracamonte ó de los Capitanes Generales a su madre, Lucía Martín Pérez y a su segundo marido, Juan de la Cruz González, por entonces residentes en el Realejo. Todo ello porque según consta en la anotación registral correspondiente “… (Tiene Antonio Leal y Martín) otros bienes que le producen mucho más de lo necesario para su decorosa subsistencia.” Se desconoce si Antonio Leal utilizó el edificio como residencia habitual en La Laguna, pues tenía otra casa en la calle del Agua (frente al actual Casino). Pero por razón de sus negocios en la Península viajaba mucho, y se instalaba grandes temporadas en Madrid ó Sevilla; tanto es así, que durante la construcción del Teatro, vigilaba las obras un comerciante llamado Casino Corona. En 1914 muere en La Laguna Lucía Martín, como recoge una esquela aparecida en la prensa de la época. Deja sus bienes repartidos entre sus ocho hijos, habidos de los dos matrimonios, según consta en su testamento; y Antonio Leal y Martín renunciará a su parte del legado familiar a favor de sus hermanos.Juan de La Cruz y Martín, el mayor de los hermanos varones será el nuevo propietario de la casa y finca de Alvarado-Bracamonte tras la partición realizada de la herencia. Mantuvo buenas relaciones con su hermanastro Antonio, a quién le arrendó el Teatro Leal una vez acabado. Ello no le convirtió en un hombre rico, como tampoco su profesión de ingeniero; lo que se constata además con las sucesivas hipotecas que sobre la casa y finca de la calle La Carrera hubo de realizar para atender las necesidades de dinero. En 1928 segrega de la finca el solar sudoeste –las antiguas huertas de la finca original– para la construcción de una casa de 326 metros cuadrados que linda con la calle de Herradores, y que aún existe. El 25 de septiembre de 1941, Juan de La Cruz Martín fallece en Los Realejos, y deja sus propiedades divididas a partes iguales entre su viuda, Gabriela Chauvet Bacqué, y sus hijos Juan y Antonio. El 8 de julio de 1976, el Excmo. Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna compra la antigua Casa de los Alvarado-Bracamonte, o de los Capitanes Generales, a la familia De La Cruz. Desde entonces ha sido utilizada para dependencias municipales. En reconocimiento a los valores históricos y artísticos del inmueble, el Ministerio de Cultura la declara Monumento Histórico el 11 de noviembre de 1981.

Salvador Leal y Paz

Hemos empezado escribiendo sobre  Antonio José Leal Méndez y sus descencientes, tambien hemos dicho que era hijo de Salvador Leal y Paz y Anna Méndez Díaz, pues bien, éste matrimonio tuvo otros hijos: Antonio, Antonia, María y Miguel.

Antonio Leal Méndez se casa con Antonia Leal y Domínguez y tienen dos hijos: Antonio y José Leal y Leal (Vicente Pestana de Paz es tutor de los hijos de Antonio Leal Méndez)

Antonio Leal y Leal nació en 1852 y se casa con Lucia Martín Pérez

José Leal y Leal  nació en 1854                                     (ver teatro leal)

Juana

Casada, descendientes Leal y Leal, González Leal

Salvador

salva.JPGCasado con Prudencia Leal y Leal su sobrina hija de Manuela, nació en 1852 tuvieron tres hijos ocho nietos 16 visnietos, falleció en 1896.

En la foto Salvador con dos de sus hijos, José y Nestor.

 

Francisca

Casada, una hija Antonia, se casa con Francisco Brito Monterrey y  uno de sus hijos fue propietario de la ferretería Leal en Santa Cruz de la Palma